Vender el coche a un particular o a un profesional
Vender por tu cuenta deja más dinero sobre el papel. Cuando le pones precio a tu tiempo y restas los riesgos, la diferencia se estrecha muchísimo. Aquí están los dos lados.
Es la primera decisión y condiciona todo lo demás. Vamos con los dos lados, sin barrer para casa.
Vender tú mismo en un portal
Lo bueno: te quedas con todo el importe. Sobre el papel es la opción que más dinero deja, y en coches recientes, cuidados y de modelos muy demandados suele salir bien.
Lo malo, que nadie cuenta:
- El tiempo. Entre hacer fotos, redactar, responder mensajes, cuadrar visitas y esperar al que no aparece, se van fácilmente 15 o 20 horas.
- El regateo. La mayoría de los que llaman lo hacen para bajar el precio, no para comprar. Es agotador y acaba erosionando la cifra.
- La seguridad. Estás dando tu dirección y tu teléfono a desconocidos y dejando que se suban a tu coche.
- El riesgo del pago. Es donde se concentran casi todas las estafas del sector.
- La responsabilidad posterior. Entre particulares respondes de los vicios ocultos, y una reclamación meses después es un problema real.
- El precio se cae solo. Cada semana sin vender empuja a bajar, y al final se vende bastante por debajo de lo que se pedía.
Vender a un profesional
Lo bueno: se acaba en días, cobras seguro, no enseñas el coche a nadie, el papeleo va incluido y dejas de ser responsable del vehículo desde que firmas.
Lo malo: el precio de compra directa siempre va a estar por debajo del precio de venta al público. Tiene que estarlo: hay que reacondicionar el coche, garantizarlo, financiarlo y asumir el tiempo que tarde en salir. Quien te prometa el precio de venta al público en compra directa te lo va a bajar el día de la entrega.
La tercera vía: que lo vendan por ti
Es la opción que la gente no conoce y suele ser la que mejor encaja. El coche se vende a precio de mercado, con anuncio profesional, garantía y financiación para el comprador, pero tú no atiendes a nadie ni gestionas nada. Tardas más que en una compra directa, pero sacas bastante más.
La clave está en la financiación. Muchísimas ventas de particular a particular se caen porque el comprador no tiene 9.000 euros en la cuenta. Un profesional puede ofrecerle pagarlo en cuotas, y esa venta sí se cierra.
Cómo decidir
- Coche reciente, cuidado y demandado, y tienes tiempo y paciencia: véndelo tú.
- Necesitas el dinero ya, o estás comprando otro coche: compra directa.
- Lleva meses anunciado sin moverse, o es un coche difícil: gestión profesional. Es justo el caso en el que un particular no llega.
- Está averiado, sin ITV o tiene cargas: profesional, sin dudarlo. Un particular no va a querer ese lío.